Terminada la ceremonia, mi hermana y su novel esposo, quisieron dar la gracias a todas las personas que estuvieron acompañandolos.
Llegó mi momento, nervios, emoción, colapso, mirada indefinida, me atasqué, titubeé y lo conseguí leer.
Mi hermana me había elegido para dar las gracias y la puntilla a la anticuada ceremonia.
Gracias
Yo quise aprovechar para darselas a ellos, por su apoyo por su entrega y por la confianza sin límites que me habían demostrado constantemente.
Son el ejemplo de amor, de amistad, de constancia y de ternura.
Recordad: la felicidad no está al extremo del camino, el propio camino es la felicidad. Por último algo que ya sabéis, os quiero
Gracias
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